La no acción, Piscis, la casa 12 y los sueños 

El término Wu Wei en chino describe un aspecto de la filosofía taoista que quiere decir no acción, simplificado, sin esfuerzo y crecimiento. Pero no se trata de no actuar sino de una forma natural de hacer las cosas, sin forzarlas. En la caligrafía Zen el Wu wei ha sido representado como un círculo y también se lo asocia al agua. Aunque el agua es aparentemente pasiva y no posee voluntad propia ya que se amolda a su contenedor, posee la capacidad de erosionar una piedra, escurrirse por cualquier endija, dividirse y volverse a juntar. Esa cualidad pasiva pero activa del agua es una buena imagen para el Wu Wei.

Por su lado, Piscis, Neptuno y la casa 12 en Astrología representan la vivencia de lo transpersonal, o sea todo aquello que está más allá del ego. Piscis es el último signo de agua y el último signo del zodíaco completando el círculo del madala astrológico. Como tal, implica un cierre y una liberación sin embargo, la renuncia Pisciana no implica un sacrificio desde el Yo, sino una comprensión profunda del movimiento de la vida en la cual todos nos encontramos conectados.

En este sentido, cuando alguien posee su Sol o ascendente en Piscis, por ejemplo, algún planeta en la casa 12 o un Neptuno emplazado en un lugar importante de la carta natal, se encontrará muchas veces con el aprendizaje del Wu Wei, ya que la acción en la no acción supone soltar el fruto y vivenciar el postulado bíblico "Hágase tu voluntad". Esto implica ni más ni menos que una comprensión profunda del orden y de la existencia de la energía,mucho más allá de la voluntad individual porque se trata de un proceso que nos incluye. El signo de Piscis remite por lo tanto al movimiento profundo de la vida en el cual por lo menos visto desde el zodíaco no hay separación entre sus partes.

Al ser el signo de la totalidad y de la unión, Piscis suele conectarse con el material arquetípico proveniente del inconsciente colectivo y los sueños son una vía hacia él. Según Jung, es a través de los símbolos que surgen espontáneamente del inconciente que logramos acceder a las diferentes partes de la personalidad. Los sueños compensan una actitud conciente sobre todo cuando esta es limitada y parcial. Si por ejemplo la actitud consciente de la soñante es voluntarista y omnipotente frente a un aprendizaje de casa 12, es probable que los sueños compensen esta actitud. En este sentido el análisis de los sueños colabora ampliamente con esta tarea ya que su interpretación, con relativamente pocas excepciones, es una respuesta a la pregunta: ¿Cuál es la situación real del inconciente?

La soñante posee a su Sol en el signo de Piscis y una Revolución Solar con el ascendente sobre su casa 12 natal. Aquí expongo con su permiso, dos sueños que hablan claramente de lo arriba expuesto.

En el primer sueño la soñante es un testigo invisible de un hombre al cual raptan en una camioneta. Luego el hombre recibe indicaciones de salir de ella y lo hace con sus brazos extendidos en forma de cruz. En ese momento la soñante piensa que el hombre parece estar siendo crucificado y se asemeja a Cristo en su accionar.

En el segundo sueño la soñante se encuentra en un ámbito abierto al aire libre. De pronto ve venir una jauría de perros que la atacan. Uno la muerde levemente, sin embargo no intenta defenderse, simplemente decide tirarse al suelo y relajarse lo más posible a través de la respiración. Al entregarse suavemente y sin temor los perros comienzan a llorisquear y lentamente uno por uno se retira. Luego la soñante se encuentra con su padre quien le dice que le gustaría poder hacer lo mismo que ella pero no sabe cómo. La soñante le indica que la clave es relajarse y entregarse.

Establecer contacto con nuestro inconsciente es tan necesario como conectarnos con nuestros deseos conscientes para mantener nuestra salud psíquica. Dice Carl Jung: “A veces notamos que el inconciente lleva la dirección con un designio secreto. Es como si algo nos estuviese contemplando, algo que no vemos pero que nos ve, quizás el Gran Hombre que reside en el corazón, que nos dice su opinión acerca de nosotros por medio de los sueños. Pero este aspecto creativamente activo del núcleo psíquico puede entrar en juego solo cuando el ego se desentiende de toda finalidad intencionada y voluntaria (…)” 1

Bárbara Levis Stewart

1 “El hombre y sus símbolos” Carl Gustav Jung.

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